¿Es posible vivir en un local en Zaragoza? ¿Se puede convertir un local en vivienda? En el siguiente artículo te contamos todo lo que necesitas saber si estás buscando local para vivir.

A finales del 2020, el Ayuntamiento de Zaragoza aprobó la modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), la cual permite convertir los locales comerciales vacíos en viviendas.

El objetivo de este plan es poder dar a los locales vacíos una nueva vida y que los ciudadanos puedan aprovecharlos, convirtiéndolos en viviendas.

Esta medida daba solución a un problema ocasionado por la pandemia, el exceso de locales vacíos debido al cierre de comercios masivo provocado por la situación de Covid-19.

convertir un local en vivienda

El local

No todos los locales son aptos para vivienda según el PGOU. Deben ser espacios que lleven, al menos, 36 meses sin actividad, con una altura de dos metros y medio y un mínimo de 45 metros cuadrados de superficie útil (55 en caso de tratarse de viviendas hechas a partir de plantas bajas de 140 metros cuadrados), que deben contar con cocina, dormitorio doble y aseo con ducha.

Además, debes saber que no todos los locales de estas características son aptos para vivir; ya que, en las calles principales, aunque se cumplan todos los requisitos anteriores, no se admitirá este tipo de uso. Tampoco se admitirá en zonas que colinden con locales de actividades molestas como discotecas o bares.

¿Puedo convertir mi local en vivienda?

Para hacer un local habitable el primer paso como propietario es pedir un cambio de uso. En este punto hay que hacer dos comprobaciones importantes:

  1. Asegúrate de que el local puede obtener una licencia de cambio de uso. Para ello, debes revisar el Plan General de Ordenación Urbana y el planeamiento de desarrollo posterior.
  2. Consultar que lo estatutos de la comunidad no prohíbe el cambio de uso.

Si los puntos anteriores están en orden, el siguiente paso será asegurarte de que la forma del local permite convertirlo en vivienda.

¿Cuánto cuesta convertir un local en vivienda?

La solicitud se dirige al Catastro del Ayuntamiento para notificar el cambio; por ello se requieres los pagos de algunos trámites a los que se suman: el proyecto de cambio de uso, la célula de habitabilidad y la licencia de obra. Además del coste mismo de la reforma del local.

A pesar de que no exista una cifra exacta debido a que el coste varía en función del tamaño y las necesidades de la vivienda; se puede hacer una estimación de costes: los trámites legales cuestan unos 1.200€, la elaboración del proyecto ronda entre 1.000 y 1.500 euros (dependiendo de las magnitudes del proyecto y del arquitecto). Si a todo ello le añadimos una estimación ficticia de una reforma para convertir el local en una vivienda, podríamos decir que el coste total para un local de entre 70 y 80 m2 sería, aproximadamente, entre 20.000 y 30.000 euros.

¿Cómo puedo aprovechar el espacio?

Los locales comerciales suelen caracterizarse por tener grandes ventanales cuya función suele ser la de escaparate. Por ello, nuestra recomendación principal es que priorices la luz natural y, para la artificial, coloques luces indirectas y lámparas que te ayuden a iluminar zonas como la cocina o el salón. También debes tener en cuenta que, generalmente, estos ventanales no disponen de persianas que nos aporten privacidad o nos quiten la luz, por ello será importante vestirlos con cortinas de telas opacas que aporten la privacidad y la oscuridad que puedas necesitar.

En cuanto a las estancias, es conveniente disponer de un plano del local en el que dibujar la nueva distribución de los metros de los que dispones. A la hora de separar las estancias, se pueden utilizar elementos que aporten intimidad y que no delimiten bruscamente las diferentes áreas.

Un requisito indispensable es que la vivienda disponga de una evacuación de humos independiente de las entradas de luz y ventilación para la cocina. Si las salidas de humos, tuberías y luces están a la vista puedes beneficiarte de ello y gastar tu presupuesto en esconderlos, ya que aportan un toque industrial a la estancia.